13 Agosto: Djenné - Bandiagara

Este día creo que fue el único que invertimos algo de tiempo en sentamos a desayunar en una terraza un café con leche acompañado de buñuelos y panecillos.

Nos habíamos despertado pronto (a golpe de grito canario) y teníamos por delante un día tranquilo.

A pesar de las prisas de la Mitsu por ir hasta la mezquita y llegar a Bandiagara a la hora imaginaria que se habían puesto ellos como meta, habían pasado por alto dos detalles:

1 - Andrés, León y yo teníamos hambre.
2 - Los días anteriores, la GS iba dejando tornillos como si de cadeaux* se trataran por las pistas, y por tanto habían dos opciones: o dejaba que ''la niña'' siguiera perdiendo peso o se armaba de paciencia para encontrar tornillos del tamaño adecuado.

( * Cadeau: obsequio en Francés)

Después de que León, con la ayuda de un malí, repusiese las piezas que iba perdiendo (algunos tornillos se encarga amablemente de guardárselos su rueda trasera...pero, sacarlos no era buena opción) y comiésemos algo, dando también de desayunar a unos cuantos lagartos que nos daban los buenos días; nos pusimos en ruta.


Y allí, a la vuelta de la esquina, entre una arquitectura que recuerda a la edad media, se levanta orgullosa la ''Mezquita de Komboro'', declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988.


El edificio está, al igual que el resto de viviendas, escuelas, etc...del pueblo,construido íntegramente de adobe; lo cual daba mucho más valor al trabajo que teníamos frente a nosotros.

Todo un pueblo construido de barro hace de Djenné un pueblo frágil.

Cada año, pasada la estación de las lluvias, el pueblo ha de restaurar el deterioro causado en paredes y techos.

Lo primero que se restaura es la mezquita, donde la mayoría de habitantes de Djenné se congrega para día a día llevarla a cabo y cuando la restauración ha terminado, ya pueden dedicarse a reconstruir sus viviendas, escuelas, etcétera.


Los andamios de madera que sobresalen, además de ser meramente decorativos, son los puntos de apoyo de los ciudadanos cuando llevan a cabo las tareas de restauración.


La ciudad está desprovista de canalización. Caminas entre barro y según lo pisas o lo circulas inevitablemente te transportas a un tiempo lejano, donde se vivía de otra manera y las prioridades eran otras.

Barro en el suelo que se prolongaba con el barro de los edificios y solo era interrumpido por el color del cielo y los colores con los que visten sus habitantes.


Una vez salimos de allí llegamos a orillas del rio Bani, donde un pintoresco y antiguo transbordador nos esperaba para llevarnos a la otra orilla.



Una vez en tierra firme, solo nos quedaba llegar, en primer lugar a Mopti por carretera.
Después de los días de pista anteriores que llevábamos no recuerdo ni el trayecto de este tramo por la carretera ''convencional''.

Lo único que sí recuerdo, es a Juan diciendo cada vez que nos adelantaban los moteros después de largas paradas:

- Ale! Mira al niño! Ya nos ha pasado otra vez! Este un día se nos mata!

Y con Mopti llegó de nuevo el caos.



Después de un par e días de tranquilos pueblos y comunas, entrar en una ciudad es, para mí, entrar en shock.

Tráfico de camiones sobrecargados, autobuses, coches, motos, bicicletas, burros...
Vendedores a la derecha, a la izquierda, enfrente, detrás...
Ruido, calor, barro, desorden...
Y el puerto que huele a pescado secado al sol:



Poco tardamos en marcharnos. Bandiagara nos esperaba y con ella, las pistas, los poblados, las vacas cornilargas, la vegetación...

Había llegado el medio día cuando estábamos entrando en Bandiagara.


Y el resto de la tarde lo pasamos disfrutando de los paisajes, los riachuelos, los poblados (que no puedo describir puesto que dijese lo que dijese no les haría justicia), hasta llegar a Sangha, un buen sitio del que partir al día siguiente a por más.




video

2 comentarios:

  1. Mopti, la ciudad del caos, taxis en el río y el gran mercado de moscas.

    Pero ahora............, vámonos al paraíso, cambiemos de país, entremos en el país Dogón con su gran falla y cementerios en las paredes.

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  2. AMI ME GUSTA QUE LA GENTE SEA TAN GENEROSA Y NO DISCRIMINE A ESA GENTE

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